
La portada que nunca fue (Fuente: Perú21pe)
Es algo casi normal (o más bien, común). Un director de un medio se vuelve incómodo para ciertos sectores polÃticos y económicos y la presión sobre dicho medio se vuelve tan grande que este termina con tarjeta roja. Si el periodismo no fuera esa pulga en la oreja, si no existiera presión alguna, pensarÃamos lo contrario, que es una prensa domesticada, adocenada.
Lo de Perú.21 fue (junto con canal N), parte de un conjunto de experimentos (tengo entendido) del Grupo El Comercio para diversificar sus contenidos. La lÃnea clásica y conservadora en el viejo Diario El Comercio, y más bien Perú.21 para un sector joven, universitario, letrado pero que buscaba información ágil. ¡Se daban el lujo de sacar su Chica.21! En resumen (y tal como le escuché decir alguna vez), Perú.21 era el diario que Augusto Ãlvarez Rodrich siempre quizo leer. Lo que significa también que era un diario para gente “tipo AAR”.
Ahora bien, tampoco tampoco. Acá en Huaral veo que el diario vuela, que tiene sus lectores, que lo creen independiente, como decÃa el réclame, “que no se casa con nadie”. De hecho, en los distintos comentarios que circulan en la cholósfera (que, como sabemos, representa a un sector pequeño de la población, pero con una buena caja de resonancia) hay cierto reflejo producto de los recuerdos de la época del fujimorismo, cuando solo se tenÃa un par de diarios crÃticos y plurales. Ya desde antes, habÃa esta sensación de espÃritu de cuerpo entre los distintos medios de comunicación con el gobierno, con la minerÃa, etc.
La salida de AAR de Perú.21 (y de casi todos los columnistas) sirve (en medio de tanta cumbre mundial) para que el gobierno tenga una buena cara, una cara lavada, limpia, sin mancha ni arrugas. Que esta salida no haya tenido mayor rebote en medios, y salvo una levantada de hombros (”tómalo como un premio”, le dijo un inamovible y envejecido Raúl Vargas a AAR… ¿alguna vez Raúl Vargas pasó por algo asÃ?), es como si no pasara nada.
En fin, como dice el buen Nelson (quien tuvo su altercado con el ahora flamante embajador de Perú en Vaticano), este es el Perú de GarcÃa. Y faltan todavÃa 2 años y medio.
Nota: ¿No deberÃa el Grupo El Comercio explicar mejor por qué decidieron separar a AAR? ¿No deberÃa haber algún tipo de responsabilidad sobre el lector? Cómo urge un defensor del lector en los medios.
Perútags: augusto-alvarez-rodrich peru21 renuncia despido prensa poder periodismo alan-garcia diario el-comercio portada



