Es bien raro, en realidad, aunque entre varios se proceso más rápidamente el duelo. Se procesa aún más cuando intentas explicar a otros quién fue (para ti) Constantino, Constantino Carvallo. Ayer, en el velorio, todos estábamos que no lo creíamos. Ahora sí, es un poco como que el vacío de Constantino se siente en el aire.
Y claro, todos preguntan siempre por los ex-alumnos más mediáticos (mass mediáticos), como Paolo Guerrero o Jefferson Farfán. Sí, claro. Farfán estuvo, la verdad, poco involucrado con los Reyes. A Paolo incluso lo tuve como alumno de Historia del Perú, allá por el año 98. En algunos diarios hablan de “Murió el papá de Paolo y la foquita”. Uhm. Pienso más en Alexander Sánchez, Wally o Arrocito. Constantino sí fue como un padre para él, para Yola (su hermana). Pienso también en los cientos de ex-alumnos en los cuales Carvallo dejó huella. He pensando en tantas cosas.
Y ahora me preguntan también, “¿a ti te enseñó? ¿qué curso?”, y es un poco complicado explicar al resto que no es que Constantino te enseñara. No era un director de colegio como cualquiera, aunque quizá su deseo era que otros directores sean un poco como él (no exactamente como él, porque tampoco se consideraba un ejemplo de persona). Como él, en el sentido de salir de la oficina. No era un director de oficina. Estaba siempre al tanto de todo, de lo que pasaba con sus profesores, lo que pasaba con los alumnos. Lo recuerdo leyendo diarios en la biblioteca. Lo recuerdo como fan de Superman, como una suerte de Clark Kent que sentía con él sus angustias. Lo recuerdo metiendo contrabando filosófico en sus pensadísimas (y no pesadísimas) circulares (¿quién otro iba a citarte a Camus y Platón para hablar de las vacaciones?). Lo recuerdo mirando el patio de recreo desde el balcón. Lo recuerdo puteándome varias veces. Recuerdo como Mayu, viejo cómplice, me retó a meterle un lapo (!) y me recuerdo lapeándolo y corriendo.
Y lo recuerdo como alguien que veía el potencial de cada uno, lo mejor de nosotros. Y lo recuerdo molestándose con nosotros porque creía en nosotros y creía en nuestro potencial (por allí iba su lectura de Superman).
Creo que, al vernos allí a los ex-alumnos, ya hombres y mujeres, antropólogos, secretarias, deportistas, músicos, madres y padres de familia, etc., dando lo mejor de nosotros, creo que Constantino hubiera estado contento. Lo hubiéramos abrazado.
Chau Constantino.
Otros Constantinos:
- Muerte de Constantino Carvallo enluta la educación peruana (Pospost)
- Se fue el Rey Rojo (Aldo Mariátegui)
- Constantino Carvallo y la OLPC (El blog de Kinua)
- Constantino Carvallo, hoy ha muerto un profesor ejemplar (Convergencias)
- Te recordaremos siempre Constantino (Blog de Fernando Tuesta)
- Diario Educar. Adiós a Constantino Carvallo (Enlace nacional)
- Adiós Rey Rojo (El blog de Cayo)
- Murió Constantino Carvallo (Útero de Marita)
- Falleció Constantino Carvallo (Desde el tercer piso)
- El rey rojo (Cabo blanco 359)
- Murió Constantino Carvallo (NAPA)
- Constantino Carvallo (Páginas del diario de Satán)
- Fallece Constantino Carvallo (Zona de noticias)
- Fallece el Maestro Carvallo (elpaki.com)
- A Constantino (no-mas papeles)
- Hasta siempre Maestro (Blog de la CNDH, incluye textos del Diario Educar)
- Maestro (El Urbanito)
- En el recuerdo (Nicolás Tarnawiecki en la PUCP)








Pingback: elmorsa.pe » Desde el país de las sombras (Alberto Gálvez Olaechea)