
“Pilaaaaar, somos ya campeones contra la pobreza”
La verdad, a estas alturas del partido, no sé si creer. El anuncio de la reducción de la pobreza en de 44% a 39% se da en un contexto, marcado por una alta desaprobación presidencial, y justo cuando los precios de los alimentos se están estabilizando de una forma u otra. En todo caso, acá hay varias cosas que habría que explicar, para hacer la cosa más transparente.
1. Las viejas críticas que saltan nuevamente. ¿Se acuerdan del censo? El año pasado Farid Matuk criticó fuertemente el hecho de poner a fojas cero el proyecto del INEI de tener un sistema nacional de monitoreo. Al no contar con este sistema, es realmente complicado saber cómo va el desarrollo de la lucha contra la pobreza y se presta todo al maquillaje político. Ahora de nuevo aparece la crítica, y desde donde tengo entendido por lo que se dice, lo que se ha hecho es bajar la valla de la pobreza. De ese modo, evidentemente, hay menos pobres en el Perú. Que pase Farid Matuk:
Los resultados de pobreza entregados ayer lunes 26 de mayo de 2008, dejan perplejos a más de un científico social, por la extraordinaria reducción de la pobreza en diez puntos en dos años, ciertamente una marca mundial, que convocará a numerosos extranjeros curiosos de saber como se logra esta acelerada reducción de la pobreza. [...]
En la medición del año pasado y en la del presente año se ha manipulado –con absoluta certeza- dos de los cinco pasos críticos que determinan la línea de la pobreza, y por ende el total de pobres:
El primero de ellos ha sido modificar el centro de gravedad de la población de referencia, es decir donde esta el centro de la sub-muestra que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el centro de gravedad son los hogares ubicados en el 38% de la distribución del ingreso, mientras que todos los estudios anteriores tenían por centro de gravedad el 40% de la distribución del ingreso. [...]
El segundo de ellos ha sido modificar el rango de referencia de la población que determina la línea de pobreza. Desde el año pasado, el rango de referencia son dos quintos de la población, mientras previamente era únicamente un quinto de la población. Ahora se tiene como rango de referencia los hogares ubicados entre el 18% y el 58% de la distribución del ingreso, mientras que antes eran los hogares ubicados entre el 30% y 50% de la distribución del ingreso. [...]
En síntesis, se ha calibrado artísticamente el centro de gravedad y el rango de referencia, para obtener el deseado resultado presidencial de una abrupta reducción de la pobreza. Antes eran 30%-50%, y ahora son las exóticas cifras de 18%-58%. (De la lista MacroPeru)
Gancho al hígado y limpio. No faltarán quienes digan que Matuk habla desde la herida, como ex jefe del INEI. En todo caso, que los resultados no sean verificables por la comunidad estadística, arroja un poco de sombras a un gobierno que urge de buenas noticias, porque lo otro es que todo el gabinete ministerial se ponga polleras y salga a bailar.
2. Ya, aceptemos que ha habido una reducción de la pobreza en ciertos lugares y zonas del Perú. Es indudable. El chorreo existe. El problema sigue siendo la desigualdad creciente. La siguiente pregunta, más allá del resultado macro es ver qué sectores son los que realmente han salido de la pobreza, si es sostenible ese estado o si es básicamente una situación efímera, y también qué sectores son los que más resisten a cambiar de nivel socioeconómico. Lo de Huancavelica y su 86% de pobreza debería cortar cualquier triunfalismo. Lo que se viene dando es una mayor concentración y acumulación de capital en los centros más urbanos.
La pobreza también tiene varias caras. Para empezar, si vemos el problema de la desigualdad en términos relacionales, podremos darnos cuenta que existen accesos inequitativos inclusive entre hombres y mujeres en espacios rurales pobres. Como se afirmó en su momento, las mujeres rurales quechuahablantes son más pobres entre los pobres.
Otro tema, ya para que me acusen de derrotista, es la desigualdad económica. Como señalé, en efecto, a nivel macro Chile pudo haber crecido económicamente, pero eso no lo hace un país menos desigual que Perú, donde el quintil superior es enormemente más rico que el quintil inferior, en términos de ingreso económico per cápita. Seguimos apostando por el chorreo como modelo, pero no para acortar las brechas entre los que ganan demasiado y los que ya se están ganando alguito.
Ya, ahora sí, acúsenme de pesado.
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