Noticia en la mañana, acompañando el jugo de naranja de todos los días: Beto Ortiz le escribe una virulenta carta al director Augusto Álvarez. Un par de párrafos:
Querido Augusto: Después de haber escuchado ayer dos horas a Crousillat no me queda ya ninguna duda de que Umberto Jara sirvió como operador del SIN en la infamante Hora 20 de Canal 4, un programa que -como bien recordarás- era, ni más ni menos que el odioso portavoz del enemigo para todos los románticos que, por tratar de seguir haciendo periodismo en esa época de mierda fuimos, precisamente, enmierdados para siempre por esa maquinaria de la que Jara -el hoy testigo clave- era aplicadísimo operario. [...]
No solamente es una enorme vergüenza sino también una injusticia sin nombre que dignifiques a un sujeto como Jara y premies su siniestra trayectoria brindándole en Perú.21 el espacio privilegiado que ya quisieran tener tantos otros periodistas valiosos que no solamente resistieron y jamás se vendieron sino que, además, combatieron valientemente a la dictadura indigna e infame de Fujimori y Montesinos. Protesto por eso.
Protesto porque no es justo que los vendidos y los traidores gocen ahora de un espacio que, por derecho, pertenece a los que cumplieron su deber de periodistas y supieron estar siempre del lado de la gente y jamás encaramados a la teta del poder. Me entristece mucho que el diario del que -creo- formo parte le abra hoy sus puertas tan alegremente a semejante lumpen y me entristece más todavía comunicarte mi decisión de no volver a publicar mi columna en Perú.21 mientras sigas publicándole artículos a Umberto Jara. Nada me obliga a convivir con mercenarios.
Muchas gracias por publicar esta carta. Un abrazo, Beto Ortiz
La respuesta de Augusto Álvarez Rodrich, rápida, bien flemática se puede resumir del siguiente modo:
Más allá de los adjetivos, esta carta realiza una grave acusación contra este diario y en particular contra mí: que “toda” la cobertura del juicio a Alberto Fujimori que está efectuando Perú.21 solo persigue el relanzamiento periodístico de Umberto Jara.
Nuestros lectores saben que no es así. Este diario ha publicado, durante los días en que Jara participó como testigo en el juicio que se desarrolla en la Diroes, tres artículos suyos que resumen algunos planteamientos que este mostró ante el tribunal.
Lo hemos hecho por considerar que es de utilidad para nuestros lectores contar con un resumen de una versión que -como ha señalado la Fiscalía- aporta elementos relevantes para este proceso por la gravedad del testimonio ofrecido por Santiago Martin Rivas contra Fujimori (el acusado principal en este juicio, algo que no hay que olvidar).
Esa es la finalidad, y no otra, de la presencia en Perú.21 de los artículos de Jara, quien poco antes había publicado un artículo sobre el mismo tema en Caretas, y quien, de paso, no es columnista regular de este diario. [...]
La responsabilidad de invitar o despedir a los colaboradores de Perú.21 es solo mía, y no puedo delegarla a ningún columnista -en principio, por ellos mismos- ni a nadie.
Por este motivo, no puedo aceptar las condiciones que Beto Ortiz plantea en su carta, y solo me queda agradecerle por su valiosa presencia en este diario durante los más de cinco años pasados, y desearle éxito profesional.
Pucha. Yo alucinaba (ilusamente, la verdad) una actitud más democrática y abierta de Augusto Álvarez Ródrich. Sería la voz que otros columnistas y los dibujantes consecuentes de Otorongo se pronuncien. También preocupa, en términos de que el lector no tiene alguien que lo defienda frente a cualquier decisión unilateral de los directores o periodistas (ver por ejemplo, el defensor del lector del diario El País de España).
El otro tema es esto del lavado de cara de Umberto Jara. Su cercanía a Vladimiro Montesinos nunca fue aclarada, habiendo incluso varios reportajes sobre sus estadías en el SIN (ver reportaje de Agencia Perú del 2002). En un esfuerzo de Memorex, Beto Ortiz mismo ha buscado enrostrarnos las cosas que hemos ido olvidando de esta suerte de “colaborador eficaz” que es Jara: Participando en reportajes cuyo origen casi seguramente debió ser el SIN de Montesinos, trabajando una y otra vez con José Francisco Crousillat (con quien tiene además una relación estrecha y de confianza), etc. También, como dice Ortiz, recordar es volver a vivir, así que vivamos con Vivas y un artículo suyo en Caretas del 2000 (no es que hayan censurado la web, sino que los artículos viejos parece que están en otro server y son muy complicados de “capturar”)
Finalmente, tres videos tres, con un reportaje de archivo que Beto Ortiz difundió en su programa Enemigos Íntimos (sí, yo sé, nadie lo ve, pero para eso está youtube):
En resumen, lástima, perdimos las lecturas de Beto Ortiz en Perú21. Y Umberto Jara es el nuevo adalid del periodismo independiente. Y todo se hubiera solucionado con una oportuna explicación del comité editorial (y no esperar al paro hepático de uno de sus columnistas estrella).
Actualización. Ocram medio me responde en Útero de Marita: “Elmorsa plantea que los artículos de Jara debieron ir con una especie de disclaimer del comité editorial. Asu, no sé si era para tanto. Un testimonio es un testimonio es un testimonio. Mucho lío, ya.”
Mi respuesta es lo que se ha planteado aquí: “Ocram: ¿Y esas líneas no pudieron haber salido antes? Es decir, bastó la exagerada (pero por ratos certera) carta de Ortiz para que el Director se pronuncie. Y como tantos, otros habrán pensado qué hace Jara con tanto espacio en Perú21 (en realidad, pudo haber bastado una entrevista… ahora falta que Lúcar diga “yo también quiero dar mi testimonio”). En los hechos creo que sí da para bastante. Terminó con la salida de un colaborador. El tema ya de fondo es si al final los medios de comunicación (que son en esencia servicios públicos de información) pueden tener esta suerte de defensor del lector, alguien que sea la voz de los lectores y tenga presencia en el consejo editorial y el directorio (como ocurre en España, Brasil, etc.).”
Actualización dos: Jesús Cossio, dibujante, postea abiertamente su opinión sobre el caso de Umberto Jara en Perú21. Extraigo un par de párrafos y se puede leer el post en el blog El otro tambor:
Entiendo que muchos se incomoden por la presencia de Jara como cronista en Peru21. Comparto dicha incomodidad. Hubiera sido mejor que alguien parafrasee/explique lo que sus notas contienen y la relevancia que tienen para el juicio a Fujimori. Es decir, que lo de Jara salga como “testimonio”. Después de todo, Umberto Jara es uno de esos personajes nefastos que, estoy seguro, seguirían medrando de haber continuado el fujimorismo. Su reciclaje como investigador de las mugres fujimontesinistas es una broma vergonzosa. [...]Por lo demás, no me he reservado el derecho de decir -de vez en cuando- que hay cosas que no me gustan de Peru21. Sea por carta o en las conversas con los editores del Otorongo (por ejemplo: el despliegue cucufato-exagerado por la muerte de Juan Pablo II o el agrio nacionalismo de las viñetas de Heduardo), antes o durante mi colaboración laboral, no he escondido lo que me incomoda. Al menos, no todo lo que me incomoda.
Actualización dos: Beto Ortiz pide disculpas a Augusto Álvarez Rodrich. ¿Ven? Todo se hubiera solucionado con una llamada telefónica (vía útero de marita)
Perútags: beto-ortiz salida peru21 augusto-alvarez-rodrich umberto-jara beto-jara martin-rivas careo testigo testimonio-clave hora-20 lola-rey vladimiro-montesinos alberto-fujimori megajuicio



